
Pero como ya lo hemos dicho en este blog, la historia se repite en forma de macabra comedia en nuestra idílica nación. Ahora los corteros de caña de los industriosos ingenios azucareros, uno de los pocos sectores agrícolas del país subsidiado por el estado, beneficiario de la muy dudosa adopción del alcohol carburante como aditivo de la gasolina, han denunciado las leoninas condiciones de trabajo a las que los tienen sometidos. Hace años desapareció el vínculo laboral entre corteros e ingenios, dejando a los primeros como trabajadores a destajo, sin ningún tipo de protección social o seguridad laboral, ese par de entelequias que empezó a desmontar el ex presidente Gaviria y que ha desaparecido del todo Su Eminente Inteligencia Superior, tras sucesivas reformas laborales.
Ya suponemos a los dueños de Hollywood alistando cámaras y haciendo casting para filmar la continuación de la saga, aunque lo más seguro es que esperen a la caída del régimen cubano para filmar allá, no sea que por acá vuelvan y les secuestren unos cuantos inofensivos ingenieros.