
La APUMCAP (Asociación de Putañeros, Marihuaneros, Cocainómanos y Alcohólicos de la Patria) agradecemos con sentido fervor la decisión de, esta vez sí, los Honorables Senadores de hundir un proyecto que pretendía autorizar a los tombos a entrar sin orden judicial a clubes privados, tiendas, cantinas y demás templos de encuentro social a raquetear ciudadanos. La medida, propuesta por una senadora tan desconocida como mojigata, pretendía seguir la línea de Su Altísima Inteligencia de aplazar e incluso cancelarle “el gustico” a los colombianos. Su Eminencia piensa –o tal vez José Obdulio- que todos debemos ser como él: conseguirnos de mujer (única y para toda la vida) a la primera simplona, cara de hombre y anorgásmica que nos topemos en el camino, para reproducirnos en un par de vástagos sin gracia que, además de perseguir modelos anoréxicas, no duden en atropellar colombianos cuando llegan a alguna discoteca.
No, gracias. Muchos creemos que la vida regida por los mandamientos del Opus Dei no merece ser llamada Vida.
No, gracias. Muchos creemos que la vida regida por los mandamientos del Opus Dei no merece ser llamada Vida.