
Se acabó el carnaval de Barranquilla y nos cayó, apresuradamente, como cada año, el miércoles de ceniza. ¡Miércoles! Teniendo en cuenta que a los 17 hijos del coronel Aureliano Buendía los fueron matando, uno a uno, con un balazo en la puerca cruz que jamás se les borró de la frente, y como nunca hemos creído del todo que la ceniza que le estampan a tantos fieles durante esta celebración proviene de las hojas de los ramos del domingo del mismo nombre, el equipo investigativo de santiagodesecho, como es usual, se dedicó a especular sobre su origen. He aquí las hipótesis:
- De las cenizas que el viento se llevó
- De la cabeza del “cenizo” Nunes
- De las cenizas del ave fénix (antes de que levante vuelo)
- De Bocas de Ceniza
- De las cenizas del papa (cuando fumaba)
- De la hornilla de la cenicienta
- Del cenicero de Bellas Artes, en Cali
De lo que sí estamos seguros es que la pulcra cabeza, y con ella su frente, del impoluto Jorge Noguera –el amigo del magnánimo-, jamás tendrá un manchón de esos del cual avergonzarse.
PD. Jorge, querido, por si cualquier cosa, de todas maneras recuerda esa antiquísima canción colombiana: “Recoged de ese amor las cenizas /y después arrojadlas al viento”