
Es dudoso que Colombia sea el mejor vividero del mundo como afirman tantos que viven por fuera de ella, pero sí es irrefutable que es el que da más temas a los blogueros de varias galaxias a la redonda. Tanto que uno se queda corto: no han terminado de capturar a un estafador cuando nos enteramos que tenía socio del Jockey Club; todavía está fresca la firma del ministro recién posesionado y se conoce que su hermano trabajaba para los asesinos que debía perseguir; se desbarranca un bus con sobrecupo en una trocha imposible y se informa que la plata para su arreglo se había asignado a una vía que conduce a alguna casa de descanso en la playa; incumple el ejército el compromiso de no sobrevolar la zona de entrega de secuestrados y sale el Ilustrísimo Iluminado a echarle la culpa a los periodistas; entregan esos secuestrados y a los días los matones masacran a unos indefensos indígenas. Santiagodesecho no escapa a la avalancha: esquivamos un palo cuando se nos viene encima una roca, la eludimos y nos tapa el barro hasta el cuello para quedar como la Omaira de Armero: mandándole saludes a la mamá.
Sin embargo, luego de decidir no escoger entre Juanes y Shakira –preferimos a Lisandro Meza o a Marbelle- saludamos desde la barrera las atracciones de nuestro circo nacional. Gracias, realidad nacional.